El artiguismo, nacido de la justa resistencia de la Banda
Oriental a las pretensiones hegemónicas porteñas y de añejas rivalidades de
puertos, y puesto a punto en las célebres “Instrucciones del Año XIII”, tuvo
largas resonancias en Córdoba. Aparece ya en 1812 por “vía postal”, diremos
así; alcanza su expresión más jacobina con Juan Pablo Bulnes en 1815/17; llega
al gobierno de la provincia con la magistratura ejemplar del Brigadier Juan
Bautista Bustos; y suena aún con ecos nostálgicos en los viejos artiguistas que
acompañan al manco Paz en su aventura de 1830 y su gestión posterior.